(Análisis) Gal Gun

Gal Gun es uno de esos juegos que uno debería pillarse de importación si le gustan los shooter on rails, la estética manga y el humor, ya que, desgraciadamente, es de estos tan rarunos que podríamos casi asegurar que nunca jamás llegará a occidente. Primero porque es demasiado arriesgado y de nicho y segundo porque tiene un montón de toques de visual novel y ni Jast USA (Crescendo, Kana ~imouto~) ni MangaGamer (Higurashi no naku koro ni) que son las dos únicas distribuidoras occidentales con que contamos, se interesarían por el momento en él, ya que es un juego de consola y ambas tiran siempre por el pc.

Gal Gun ya había salido para Xbox 360 hace un tiempo y este mismo año ha recibido un port para PS3 donde el gran cambio es el poderlo controlar con PS Move además de con el mando normal y que todos los DLC venían ya de serie, pero por lo demás es la misma locura jugable en la que volvemos locas a las chicas del instituto por un pequeño error en los cálculos de una Cupido un poco metepatas a la que se le vuelve el arco loco y cuando pretende echarnos un cable para que seamos capaces de conquistar a una chica que nos pudiera interesar, nos tira decenas de flechas haciendo que nos volvamos completamente irresistibles para toda fémina que esté a unos cuantos metros a la redonda, que se sentirá atraída y se lanzará contra nosotros para demostrarnos que hay amores que matan.

Todo el juego se basa en quitarnos de encima a las chicas como si fueran moscones y estaremos dentro de un shooter on rails disparándoles más feromonas para que tengan una sobredosis que sean incapaces de tolerar por sí mismas antes de llegar al desmayo, al orgasmo o las dos cosas a la vez. Como os podréis imaginar no es para nada un juego pornográfico, sino que estamos ante un título en clave de humor en el que todo estará preparado para que nos riamos mientras nuestro chico se encuentra en una situación atípica que sería un sueño hecho realidad de no ser porque podría morir violado por mujeres más peligrosas que una docena de súcubos y finalmente no le quedará otra que terminar soltero o buscar a esas chicas que destaquen para quedarse con una y librarse de la maldición.

Página 1 de 212