(Análisis) Shogun 2: Total War

Shogun 2 tiene cuatro puntos que hacen de él un juego enorme.

Como ya hemos dicho, el primero es su presentación. Todo, desde la pantalla de inicio hasta la interfaz, y pasando por los créditos, recuerda a Japón. En un momento en el que el país nipón se encuentra tan apurado, este juego es un homenaje más que agradecido.

El Segundo punto no es tan obvio. Muchos, muchos juegos de estrategia son relegados al olvido por culpa de una IA mal planteada. Como hemos dicho, la IA en Shogun 2 no carece de fallos. Es más, llega el momento en el que un general templado será capaz de ver ciertas rutinas y agujeros en las defensas rivales que podrá explotar. Pero, a pesar de ello, resulta satisfactoria. Supone un reto constante sin volverse un imposible.
Además, aquellos jugadores más hardcore, que deseen demostrar su valía, podrán elegir el nivel de dificultad máximo, donde se anulan muchas de las ventajas y ayudas de las que dispone el jugador.
Esto unido hace que la experiencia en solitario sea lo suficientemente larga y gratificante como para no arrepentirnos del desembolso realizado.

El tercer punto, y sin duda el más importante, es que Creative Assembly al fin ha descubierto la importancia del multiplayer. En primer lugar, Shogun 2 incluye un sistema de invitaciones por el cual puedes hacer que algún oponente online reemplace a la CPU durante el combate cuando juegas la campaña en single player. También puedes realizar campañas en cooperativo, una opción perfectamente integrada desde el primer día y que resulta sumamente divertida. Sin embargo esto no es nada. Todo lo importante, todo lo que queréis ver y queréis disfrutar se encuentra englobado dentro de lo que se ha dado en llamar Conquista del Avatar. Vale, el nombre es una mierda, pero tras ello se esconde el lugar donde queréis estar dentro del Shogun 2. El concepto de este modo de juego podría ser el de un juego de estrategia diseñado dentro del modelo online de los Call of Duty, en los que subes de nivel y vas desbloqueando… ¿opciones de juego?

Suena mal, muy mal. Lo sabemos. Pero Creative Assembly lo ha adaptado magistralmente. Tal cual vamos jugando, movemos a nuestro avatar por el mapa de Japón, desbloqueando ventajas de los territorios, rasgos para el avatar y unidades según vayamos conquistando el territorio. Es como si sustituyésemos los árboles de progresión del personaje por un mapa de Japón.

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