[Análisis] Boob Wars: Big Boobs vs Flat Chests!
![[Análisis] Boob Wars: Big Boobs vs Flat Chests!](/api/media/file/788a86cb-7e14-40e6-b3a2-c046dbb510e7.png)
Boob Wars: Big Boobs vs Flat Chests! es una novela visual donde hay guerra encarnizada por las tetas.
Después de llevar analizadas unas cuantas visual novel y muchas de ellas hentai (es decir, eróticas y no aptas para menores de dieciocho) hoy vamos de lleno con una de las últimas publicadas por MangaGamer, desarrollada por Softhouse Seal y en el que no nos queda otra que hablar de tetas, que en este juego traen cola. ¿Tetas y cola? ¿Pero eso no lo hay en prácticamente todos los eroge? Sí, pero no como en este que se llama Boob Wars: Big Boobs vs Flat Chests! y que trata precisamente de los senos femeninos, pero no de unos cualquiera, ni tampoco de los de Scarlett Johansson, sino de los de los dos grandes bandos que están enfrentados en un hipotético siglo XXII ficticio.
Luchando por el tamaño de los pechos.
En un mundo dividido en tres, la zona de las chicas con tetas enormes -o ubres según el propio juego-, la zona de las chicas con tetas diminutas -o granos- y la zona neutral, un buen día tras tantas peleas con que si unas tienen cuerpo de niña al estar tan planas como tablas de planchar y si otras parecen vacas lecheras con esas ubres que les tienen que dejar la espalda fina, los del bando neutral terminan por hartarse y deciden ponerse manos a la obra con algo que deberían haber hecho hace tiempo, ir a enfrentarse contra las chicas de ambos bandos, someterlas con un buen polvo y tratar de convencerlas de que si no hay chica fea por donde mea, tampoco tienen que despreciar a las que no son como ellas ni sentirse acomplejadas por lo que tienen, ya que pueden disfrutar de ello igual y hacer que los hombres caigan rendidos a sus pies.
Los hombres tan decididos a traer la paz de nuevo y que se hacen llamar expertos eroristas a pesar de estar en una isla ellos solos sin haber catado mujer alguna por estar en sus mundos de yupi (y probablemente de sodomía) deciden mandar a Manabu, un joven que no dudará en arriesgar su integridad física para lograr cumplir su objetivo y que, de paso, no sea el fin de la especie humana al hacer que dejen de estar todas las chicas separadas de los hombres y además con rencores estúpidos entre ellas.

Como todo aquel al que van a su casa a imponerles lo que sea a la fuerza, las damiselas se defenderán de Manabu y, como no seamos cuidadosos, nos volveremos con el rabo entre las piernas y unas hostias bien dadas porque a nadie le gusta que le anden mandoneando y menos cuando hasta ahora ellas habían estado a su bola con sus propias normas. Ojo, no es que pretenda forzarlas, sino que tiene unas intenciones muy claras y se comporta de forma brusca, rozando el límite entre lo aceptable y lo que no lo es.
Sabiendo ya un poco de qué trata esta visual novel erótica y cuál es el propósito de nuestro erotista Manabu, no estaría de más que os contáramos que está todo relatado en clave de humor en un juego en el que las elecciones en frases son sobre dónde eyacularemos una vez que nos corramos, ya que para sacar diferentes rutas con algunas variaciones -aunque todas con el mismo trasfondo- lo que tendremos que hacer es ir escogiendo un orden diferente en cada partida a la hora de acercarnos a las mujeres para que de ese modo cambien las cosas que nos dicen y todo lo que irá sucediendo de ahí en adelante hasta que veamos los créditos en la pantalla.
Cabe decir que el juego no es nada largo, por lo que según terminemos una partida, puede que nos quedemos con las ganas de echar una siguiente para ver otras escenas diferentes y desbloquear más imágenes CG al haber también cambios en las relaciones sexuales que tengamos e incluso con quiénes las tendremos, habiendo varias posibilidades de tríos con un montón de emparejamientos y teniendo acceso incluso a un epílogo de cama redonda con cuatro chicas ya convencidas de todo de que lo mejor es no estar enfrentadas y que cada una disfrute mientras le resulte posible, y más estando sanas como lo están.
Combates con cartas amenizando la lectura.
No es raro que las visual novel tengan minijuegos o que las haya de prácticamente cualquier género y con un porrón de texto e imágenes. En el caso de Boob Wars tenemos un minijuego de cartas de lo más entretenido que tendremos que usar siempre a la hora de combatir con las chavalas antes de convencerlas de lo inútil que es lo que hacen, es decir, que después de un enfrentamiento con cartas de lo más divertido en el que influyen un poco la estrategia y también la suerte, siempre terminaremos llevándonoslas al catre para que sepan lo que es bueno y se vuelvan más comprensivas y menos salvajes de modo que escuchen lo que les queremos decir. Además, este juego de cartas se desbloqueará para partidas de modo libre una vez que hayamos desbloqueado todas las rutas y tengamos completa la galería de imágenes, por si alguien quiere seguir echando combates, cambiando además la dificultad de los mismos en función de tener la misma vida aproximadamente que los rivales, estar muy por debajo o estar muy por encima.
Sin duda el juego de cartas es el punto más fuerte de este eroge ya que además de ser lo que delimita si continuamos adelante o terminamos con un game over, es muy entretenido para antes de ir conociendo a cada una de las chicas tanto en cuanto a su personalidad como de una manera más íntima. En cuanto a la historia, no sorprende, pero es bastante divertida la premisa de las guerras de tetas y el cómo se tiran piedras las de uno y otro bando hasta que llega el mediador a poner orden.


Comentarios
No hay comentarios todavía. ¡Sé el primero!
Los comentarios están deshabilitados para este artículo.