[Análisis] Nyan Café Macchiato ~sexy times at the cat café~

El último lanzamiento por parte de MangaGamer ha sido Nyan Café Macchiato ~sexy times at the cat café~ (al que a partir de ahora nos referiremos como Nyan Café a secas), una novela visual pornográfica que tan sólo se comercializa a través de la tienda de la propia editora. Puesto que los encuentros carnales son aquello sobre lo que se sustenta todo el juego, no ha podido sacarse una versión sin ellos con el parche aparte para que así se lanzara en otros portales donde no se permite el hentai. Esto es debido a que el juego no tendría sentido alguno por sí mismo recortándole la mayor parte de su contenido y dejándolo con cuatro escenas de parloteo.

Ya comentábamos que el sexo lo es todo en Nyan Café. Podríamos englobarlo tanto dentro de los juegos conversacionales de citas como en los nukige porque a partir de un punto bastante temprano en la historia, casi todo lo que veremos serán escenas eróticas. Eso y gatos, ya que, para empezar, la zona donde sucede todo se llama Kaminekozaka y se habla de que es una zona en Tokyo que debe su nombre a la ingente cantidad de gatos callejeros por metro cuadrado. Aclaramos que no se trata de un lugar que exista en la realidad, para que ningún amante de los felinos se vuelva loco buscándolo en algún viaje por la capital japonesa.

El protagonista es un chico joven que trabaja en un instituto como profesor, aunque en realidad más que a dar clase, se dedica a arreglar desaguisados de los demás o a cumplir como bedel. Le va bastante mal en el curro y, además, no tarda en contar que se le ha quemado la casa y que no tiene un duro, aunque lo hace con estoicismo, tomándoselo como si fueran problemas menores. Va tirando con lo que sea sin poner malas caras. En nada, después de que su abuelo le haga irse a trabajar fuera del horario lectivo a su cafetería de gatos, su suerte cambiará por completo, por lo menos en el terreno sexual, donde no había puesto un pie todavía, pero entrará lanzándose de cabeza.

La cafetería en la que ese maestro comienza su andadura tiene la peculiaridad de que no sólo tiene mininos con los que los clientes pueden jugar, sentarse cerca o darles algún que otro mimo, sino que toda la plantilla lleva un uniforme con motivos de esos animales. En concreto, las chicas llevan unos vestidos provocativos junto con orejas de gato, cosa que al protagonista le parece tan divertido como interesante, por no decir que se siente atraído por ese fetichismo animal. Más complacido aún se sentirá cuando esas compañeras, que son alumnas suyas en el centro en el que imparte clase, se le declaren y su mayor quebradero de cabeza sea decidirse por cuál le gusta más, a largo plazo, después de tener relaciones sexuales con todas, una detrás de otra, con el consentimiento y testificación ocular de las tres.

Así como en la mayoría de juegos de citas vamos conociendo poco a poco a las chicas hasta meternos en la ruta de una u otra, en Nyan Café comenzamos con todas, directamente con lo que normalmente sería el final harén en caso de haberlo, y después ya vamos descartando y yendo a lo que nos interese más. Dicho de otro modo, al principio los encuentros frugales entre cualquiera de las tres de seguido serán continuos, pero más adelante ya iremos afinando eso de pasar más tiempo con la que vayamos eligiendo. Eso sí, la cosa no se limita a esas tres mozas con las que se desvirga ese personaje que hasta ese momento se consideraba un perdedor, alguien del montón, y al que le salen alas como que puede lograrlo todo. Habrá otras mujeres con las que intimar, ya que el juego, quizás otra cosa no, ya que argumentalmente deja mucho que desear, pero tiene un gran abanico de encuentros esporádicos variados, cubriendo bastantes fetiches y mostrando a distintas chicas con distintas personalidades y formas; eso sí, cumpliendo todas con cuerpos heteronormativos.

Obviamente, como no podía ser de otra manera, las voces de los personajes femeninos están muy cuidadas para que con sus inflexiones y gemidos realmente parezca que están haciendo lo que se nos cuenta y vemos en pantalla. Asimismo sucede con el arte, puesto que hay decenas de CG en total, todas muy cuidadas para que resulten atrayentes para el público al que va dirigido este juego.

7

Conclusiones:

Nyan Café no aporta nada argumentalmente más allá de que conozcamos brevemente a las diferentes mujeres que hay alrededor de un protagonista que no tiene reparos en acostarse con todas antes de elegir cuál le gusta más para tener algo serio. Es un juego de citas que funciona de un modo inverso a lo normal: mucho sexo primero con todas y luego ya las conoces. No por ello es un mal título para quien busque un hentai con un arte cuidado y bastante moe.

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