[Análisis] Youtubers Life OMG

Recientemente salió para consolas el videojuego Youtubers Life OMG. Este simulador en el que nos convertiremos en youtuber ya había cosechado un tremendo éxito en su paso por plataformas móviles y PC; vendiendo más de un millón de unidades. De ese hito tenemos, por cierto la coletilla final del nombre. OMG no se debe al «Oh my God» que tanto vemos acortado con esas siglas, sino a «One Million Games». Los pequeños cambios y añadidos que están de serie para PS4, Xbox One y Nintendo Switch han salido como parche para las anteriores versiones de manera gratuita.

Youtubers Life OMG es un simulador en el que tenemos a un personaje que sueña con ser toda una celebridad. Nos crearemos un avatar y decidiremos cuál será su punto fuerte y a qué se dedicará para la creación de sus vídeos: música, videojuegos o cocina. Independientemente de la elección, comenzaremos de cero e iremos subiendo escalafones en función de nuestro trabajo.

Inicialmente tendremos recursos muy limitados. No tendremos dinero, ni apenas amigos, ni un equipo en condiciones con el que trabajar o aptitudes adecuadas. Es normal que sea algo duro con una economía prácticamente nula junto con falta de formación y experiencia. Viviremos en casa de nuestra madre, tendremos un ordenador viejo con todos sus componentes del año de la pera, una habitación pequeña y además tendremos que ir a clase continuamente para sacar buenas notas. El alojamiento gratuito nos vendrá muy bien, pero no podremos crecer demasiado si tenemos que dedicar bastante tiempo a las clases asistenciales. Por ello, pronto se nos presentará la opción de mudarnos. Pasado un tiempo, se repetirá aquello de que para que nos vaya mejor tendremos que irnos a otra casa y así sucesivamente.

El camino del youtuber no se nos presenta sencillo. Mes tras mes, especialmente una vez que nos hayamos mudado y empiecen a abrírsenos opciones, tendremos que decidir en qué invertir nuestro tiempo para obtener los mejores resultados posibles. No solo para tener más suscriptores, sino también para tener más dinero. Durante una buena parte del juego no nos ganaremos la vida como youtuber, sino que tendremos que combinar el subir vídeos con trabajar fuera de casa por horas. El sueldo no es muy bueno y minará nuestras energías además de darnos hambre, pero será lavar platos, arreglar el jardín o hacer de comercial será lo que nos permitirá pagar las facturas e ir mejorando, poco a poco, nuestro ordenador, llenar la despensa, decorar un poco nuestra vivienda o incluso costearnos un cursillo para mejorar en las ediciones de nuestros vídeos.

Nosotros decidiremos qué plazos darnos para las distintas metas que nos vayamos poniendo. El calendario que tenemos es tan solo para que podamos meter en nuestra agenda las citas o vigilemos cuándo cambiaremos de mes porque el mismo día 1 nos tocará pagar tanto el alquiler como el sueldo de nuestros colaboradores si los tuviéramos. Al poder tomárnoslo todo con calma, podemos ir ahorrando y comprar a pocos, o apurar cada mes al máximo cruzando los dedos para que no haya un gasto inesperado. Esto depende de lo que cada uno prefiera.

Como simulador tiene bastantes opciones: trabajar fuera, preparar temas para los vídeos, realizar la actividad ligada al vídeo mientras grabamos, montarlo, subirlo, comentar a los fans, estudiar algún cursillo, salir al cine o de fiesta para socializar, decorar la casa…

En ocasiones tendremos encargos especiales de marcas que nos pagarán una cantidad pactada si cumplimos con lo que quieren. Es una buena manera de sacarse un pellizco extra por lo que lo mejor es aceptarlas para hacerlas cuanto antes o pasarle el encargo a uno de nuestros colaboradores mientras estamos a cualquiera de las cosas antes citadas o, incluso realizando compras desde otro otro ordenador para que el próximo vídeo sea más profesional o para que no falte nada en nuestra nevera.

La adicción a este simulador está servida. Podemos incluso tener conflictos amistosos y amorosos sin importar nuestro género ni el del resto de personajes. El problema de este título es que tiene algún que otro bug bastante fastidioso por lo que lo más recomendable es guardar continuamente la partida por si tocase reiniciar y cruzar los dedos porque no sea un bug que no hay manera de esquivar, pues por ejemplo nosotros estuvimos obligados a despedir a una colaboradora porque el juego se quedaba completamente congelado cada vez que ella alcanzaba el nivel 100 de aptitud en alguna de las opciones.

Otro punto en contra: no creemos que realmente se compense adecuadamente por stats en función de gente que ve los vídeos y los ingresos que obtenemos de ello, ni siquiera con un patrocinador, ya que con colaboradores de bajo nivel se pueden sacar más beneficios que con otros de alto y comparativamente con nuestro propio avatar sucede lo mismo.

Si estamos bastante seguros de nosotros mismos podemos agilizar los procesos jugando con las barras de velocidad para ponerlo todo temporalmente al máximo y pausar cuando tengamos que dar órdenes nuevas como salir a algún sitio o dar por bueno el vídeo que un colaborador ha creado. Del mismo modo, lo normal es que durante la grabación de los vídeos tengamos una serie de tarjetas al azar dentro de las que tengamos en la colección y que vayamos escogiendo una en cada paso en función de los atributos que queramos subir y si tenemos en cuenta el bonus pues nos sacaríamos más; pero existe un método automático por el que el personaje se encarga de todo y, como si fuera un colaborador, después revisamos si nos convence para subirlo a la red o lo descartamos.

La historia de Youtubers Life OMG es lo menos interesante del juego. Tan solo es un relato de cómo llegamos a lo más alto comenzando en aquella habitación diminuta con un aparato que a duras penas funcionaba y por el que no en pocas ocasiones tuvimos que llamar al servicio técnico para gastarnos una cantidad que más adelante resultaría irrisoria, pero en ese momento nos parecía un mundo. Lo más interesante es que al igual que con las misiones normales o con las metas que nos pongamos, podemos darnos nuestro tiempo para seguir con lo que se nos pida. No tenemos por qué independizarnos según Abraham nos lo ofrezca, como tampoco tenemos que apresurarnos por cumplir el resto de requisitos para proseguir con las mudanzas que vendrían después. 

7

Conclusiones:

Youtubers Life OMG es un buen juego para desconectar. Es tranquilo para ir a nuestro rollo.  Sus bugs y el que las recompensas no vayan ligadas a la inversión en conocimientos ni experiencia sino un poco al azar son un poco chasco, pese a lo mucho que engancha.

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