[Análisis] Umineko no naku koro ni ~Answer Arcs~

Tras los arcos de preguntas de Umineko no naku koro ni van los de respuestas. Divididos en cuatro en cada uno de los casos, junto con los extras que se desbloquean al finalizar la lectura de cada unode ellos. La obra completa de “When they Cry” finaliza así, por el momento, hasta que otra cosa quiera llorar tras las cigarras (Higurashi) y las gaviotas (Umineko), como ha dicho su propio autor, Ryukishi 07.

El análisis que hoy nos acontece es sobre precisamente los arcos de respuestas de Umineko no naku koro ni, que pueden encontrarse desde la web de MangaGamer y desde Steam para que cualquier interesado pueda pasarse decenas de horas leyendo desde su PC el final de la historia sobre los Ushiromiya. Cosa que puede hacer en inglés o japonés, con los diseños de personajes clásicos o con los modernos, ya que se ofrecen esas opciones. Nosotros, por nuestra parte, os indicaremos unas pinceladas de qué encontraréis dentro de este pack. No temáis, no vamos a destripar absolutamente nada de la trama.

Una familia muy interesada en el poder.

Ushiromiya es una de las familias más reconocidas, con enorme poder tanto social como económico. Así se nos relata en cada arco de Umineko y no deja de hacerse énfasis en la importancia de encontrar un digno sucesor, un buen heredero que no manche este nombre y sepa llevar las riendas. Debe ser fuerte mentalmente y tener pocos escrúpulos, tampoco puede ser un ‘viva la virgen’ que malgaste la fortuna; o al menos ésa es la voluntad de Kinzo Ushiromiya, el único de la familia con un nombre propiamente japonés ya que su obsesión con lo extranjero hizo que sus cuatro hijos tuvieran nombres que sonasen como si fuesen alguien de fuera aunque se escribieran con grafía nipona (Krauss, Eva, Rudolf y Rosa).

A su vez, sus vástagos siguieron con esa tradición con sus propios hijos (Jessica, George, Battler, Maria y Ange) aunque todos ellos lo ven como algo fastidioso, una mala broma sin gracia del viejo. El caso es que todos ellos, jóvenes y mayores, de un modo u otro, quieren convertirse en el nuevo cabeza de familia o que lo sea su descendiente, por ello siempre se han esforzado por ganarse los favores de ése que bebe los vientos, sin tapujos, por Beatrice, de quien tiene colgado un enorme cuadro bajo el que reza un epitafio sobre una leyenda con oro y sacrificios, un enigma que insta a resolver. Las ganas de heredarlo todo, de encontrar ese oro escondido y no compartirlo con nadie, algunos lo muestran más, pero la ambición se ha apoderado hasta de los que parecen no tener interés en el tema. Bajo circunstancias concretas, también demostrarán que llevan toda su vida esperando ese momento. Sería legítimo pensar que estas ansias de poder llevarán consigo desastres, acciones dolorosas. Lo que no está claro es hasta qué punto es capaz de llegar cada uno o si no hay más que palabrería y todos esos crímenes de la mansión (que se venían dando ya desde los arcos de preguntas, con difuntos diferentes de una vez para otra tras los reseteos) son obra de brujas aburridas.

Teorías y desafíos.

No podía ser menos. En los arcos de respuestas de Umineko no naku koro ni seguirán las vueltas de tuerca, para que vayamos pensando en todo momento qué es lo que ha ocurrido y sigamos con nuestra labor detectivesca. Continúan los desafíos mentales entre personajes y al mismo se nos está invitando a que realicemos nuestras propias conjeturas mientras se hace gala de todas esas declaraciones marcadas con un color (rojo, azul o dorado). Se siguen las normas detectivescas del decálogo del knox y se habla de teorías variadas sobre las posibilidades infinitas, los mundos paralelos o incluso se hace referencia a cómo algo puede ser posible e imposible a la vez, usando como ejemplo el ya famoso experimento del gato de Shrödinger.

Unos cuantos personajes nuevos hacen gala en estos cuatro arcos finales y vemos motivaciones y aspectos de los Ushiromiya que nos sorprenderán, sobre todo una vez que descubramos detalles sobre cómo es su árbol genealógico o cómo llevan comportándose a sus espaldas. Humanos, fantasmas, brujas o demonios, mentiras o medias verdades estarán tan presentes como antaño, solo que ahora algunos argumentos se quedarán como los cristales rotos de un vaso. Costará que éste se reviente contra el suelo y cuando lo haga, seguiremos viendo un poco borroso aunque no esté ya ese falso contenido empañándolo.

Umineko no naku koro ni es una novela cinética hasta que llegamos al capítulo octavo. Ahí tenemos acertijos no sólo en sentido figurado, sino que cada miembro de la familia le va con uno a la pequeña Ange y seremos nosotros quienes tengamos que dar una solución de entre las expuestas, sacando así a relucir lo espabilada que es para su corta edad y cómo de buenas son sus dotes detectivescas, estando muy por encima de las de su hermano mayor. La cosa no se quedará ahí en cuanto a hacer algo más allá de leer sin más las miles de líneas que el autor ha escrito en su extensa novela, sino que tendremos una decisión que nos abre dos caminos, cada uno con su propio final.

7

Conclusiones:

Los arcos de respuestas de Umineko no naku koro ni siguen en la línea de lo visto durante los de preguntas y no desentonan en absoluto. Continuamos teniendo historietas que surgen en mitad de las conversaciones prolongadas, flashbacks, líneas temporales difusas y alguna que otra contradicción. Algún giro de guion también nos espera, con demasiados adornos, poca verosimilitud en ocasiones dentro de una fantasía que no dejará a nadie indiferente. Brujas o no, para bien o para mal, se puede sentir su hechizo.

Sobre Rosi Ortega 4041 Artículos

Apasionada de los cómics, la sociedad japonesa y los videojuegos.
Twitter personal: @Rosi_Ortega

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